Prepara el traslado antes del día de mudanza
Confirma cómo se transportará la mascota y quién estará a cargo mientras se mueven cajas y muebles. Asegura puertas y accesos para reducir el riesgo de que salga sin supervisión.
Mantén a mano su identificación, correa o transportador habitual y los contactos de confianza. Si el trayecto es largo, consulta a un profesional veterinario sobre sus necesidades particulares.
Revisa el nuevo entorno
Antes de permitir que explore, comprueba accesos, ventanas, balcones y lugares donde podría quedar atrapada. Identifica un espacio tranquilo con sus objetos familiares.
Si vives en un edificio o residencia con reglas para animales, confirma las normas directamente con la administración y conserva los contactos relevantes.
Actualiza la identificación y los contactos
Cuando el cambio sea definitivo, revisa los datos asociados a sus identificadores y a las personas de confianza. No publiques tu nueva dirección en un perfil abierto.
Los cambios del perfil se gestionan desde el portal de NALA; mantén actualizados los canales de contacto que hayas elegido compartir.
Dale tiempo para adaptarse
Mantén, en la medida posible, horarios y señales conocidas mientras la familia se instala. Observa cómo responde al nuevo ambiente sin forzar interacciones.
Si tienes dudas sobre cambios de conducta o bienestar, pide orientación a un profesional que pueda evaluar la situación. Esta guía no ofrece diagnóstico.